
Las mafias del pasado quieren frenar el futuro, pero el pueblo ya eligió el camino de Milei
Redacción Realidad Catamarca
La reciente ola de disturbios protagonizados por barrabravas no es casualidad. En un país que por décadas ha sido rehén de la corrupción enquistada en el poder, las mafias del fútbol y los grupos organizados de violencia han sido un brazo de presión para intereses oscuros. Pero los argentinos ya no están dispuestos a tolerarlo.
Los incidentes ocurridos hace dos días, con destrozos, agresiones y caos en distintos puntos del país, no son solo un reflejo del vandalismo, sino un mensaje claro: quienes han vivido de la impunidad quieren frenar el avance de Javier Milei y su proyecto de transformación. No lo lograrán.
Los barrabravas, esas mafias enquistadas en el deporte y la política, han sido históricamente funcionales a gobiernos que incentivaron la violencia, les dieron poder y los usaron como fuerza de choque. Ahora, con un gobierno que no negocia con delincuentes, estos grupos buscan recuperar su terreno perdido a través del caos y el miedo.
Pero el pueblo de bien, el que trabaja, el que paga sus impuestos, el que quiere una Argentina libre de corrupción y violencia, ya tomó una decisión: nunca más. Las mayorías silenciosas ya no lo son tanto, y en octubre Milei lo demostrará en las urnas.
A diferencia de gobiernos anteriores que liberaban zonas y dejaban actuar a estos criminales, la respuesta policial fue contundente. Los efectivos cumplieron con su deber y pusieron freno a la barbarie. Porque el cambio no se negocia. La Argentina que aplaudía a los violentos está quedando atrás.
La batalla no será fácil, porque quienes se beneficiaban del viejo modelo harán lo imposible por recuperarlo. Pero cada argentino que hoy elige el orden sobre el caos, la libertad sobre la servidumbre y el progreso sobre la decadencia, es parte de la Argentina nueva que Milei está construyendo.
El mensaje es claro: los violentos no volverán. Y en octubre, el pueblo hablará.



El catamarqueño Nahuel Gallo inició una huelga de hambre para exigir asistencia consular

No fue protesta: fue un ataque a la democracia con piedras, molotovs y fuegos artificiales


El peronismo volvió a mentir: Marcos Lavagna, el INDEC y una operación burda





No fue protesta: fue un ataque a la democracia con piedras, molotovs y fuegos artificiales


El catamarqueño Nahuel Gallo inició una huelga de hambre para exigir asistencia consular


¿Puede Axel Kicillof ser presidente? La advertencia que todos deberían escuchar


