Boleta Única de Papel: el terror del peronismo

Te lo digo yoRedacción Realidad CatamarcaRedacción Realidad Catamarca
BOLETA ÚNICA DE PAPEL, EL TERROR DEL PERONISMO

La Boleta Única de Papel expone al peronismo provincial, que intenta ocultar que su rechazo a este sistema no tiene nada que ver con la democracia y todo que ver con el miedo. Miedo real. Miedo concreto. Miedo a perder el control del aparato electoral que les permitió perpetuarse en el poder durante décadas.

Sin Boleta Única de Papel, el peronismo puede seguir haciendo lo que mejor sabe hacer: manipular el sistema, distorsionar la voluntad popular y estirar su permanencia en el poder a fuerza de punteros, clientelismo y trampas silenciosas que no siempre se ven, pero que todos conocen. Con Boleta Única de Papel, ese esquema se rompe. Y por eso tiemblan.

En Catamarca, los principales nombres del poder peronista, Raúl Jalil, Lucía Corpacci, Gustavo Saadi, le temen a la libertad. Le temen a un votante sin intermediarios, sin presiones, sin punteros en las escuelas. Le temen a un ciudadano que vota solo, consciente y sin deber favores.

El miedo no es tonto. Ellos saben perfectamente que la sociedad está cansada. Saben que los catamarqueños quieren un cambio real, no un recambio de nombres dentro del mismo sistema. Saben que la gente quiere que se vayan. Por eso se aferran al viejo mecanismo, por eso evitan el debate, por eso atacan la Boleta Única de Papel.

Siempre en cada elección, en cada barrio, en cada escuela, se repite lo mismo, punteros políticos provenientes de estructuras peronistas, organizaciones como Barrios de Pie, concejales y operadores del sistema ofreciendo mercadería, favores o “ayudas” a cambio de un voto. Eso no es democracia. Eso es extorsión disfrazada de asistencia. Y ese mecanismo, según estimaciones ampliamente conocidas, les garantiza entre un 5 y un 8 por ciento de los votos. Votos que no son libres. Votos robados.

La Boleta Única de Papel termina con eso. Se acaba el robo de boletas, se termina la confusión inducida, se elimina la necesidad de militar el papel. El voto llega como el ciudadano lo pensó, no como el aparato lo empujó. Por eso el peronismo la rechaza. 

En este escenario, La Libertad Avanza Catamarca hace lo que ningún otro espacio político se anima a hacer: plantarse de frente contra el oficialismo y dar el debate tan necesario para los catamarqueños. Hablar de alternancia, hablar de reglas limpias, hablar de respeto al voto. 

Hoy hay un solo partido que defiende sin matices la alternancia democrática, la transparencia y el respeto por cada voto: La Libertad Avanza, el partido del presidente Javier Milei. Los liberales siempre estuvimos del lado del ciudadano común, del que trabaja, del que produce, del que quiere vivir sin depender de un puntero ni de un político de turno.

La grieta no es solo política. Es moral. De un lado están los catamarqueños de bien, que quieren votar en libertad y vivir en una provincia con reglas claras. Del otro, un sistema que necesita trampas para sobrevivir. Y cuando el sistema tiene miedo, es porque sabe que el cambio está cada vez más cerca.