
Quince años después, el peronismo se acordó de la industria
Redacción Realidad CatamarcaEl anuncio de eliminar Ingresos Brutos para las fábricas llega tarde, deja afuera al comercio y no viene acompañado de ningún plan. Otra vez, un título en lugar de una política.
El 24 de septiembre, sentado junto al presidente de la Unión Industrial Argentina, Raúl Jalil anunció que Catamarca va a eliminar Ingresos Brutos para la actividad industrial. Lo dijo en futuro, porque el proyecto todavía tiene que pasar por la Legislatura. Pero varios medios ya lo titularon en pasado, como si estuviera hecho. Catamarca pionera, Catamarca primera del país.
Que quede claro desde el principio. Bajar impuestos está bien. Ingresos Brutos es de los peores tributos que existen, se cobra sobre lo que se factura y no sobre lo que se gana, y se va acumulando en cada eslabón hasta terminar en el precio que paga el consumidor. Si mañana desaparece para la industria, bienvenido. El problema no es la medida. El problema es todo lo que no está alrededor de ella.
¿Por qué ahora?
El peronismo gobierna Catamarca desde 2011. Primero Lucía Corpacci, después Raúl Jalil, con Gustavo Saadi como parte del mismo armado. Quince años con la lapicera en la mano. Ingresos Brutos no se inventó la semana pasada. ¿Por qué no lo sacaron en 2012, en 2016, en 2020? ¿Por qué aparece justo ahora, a un año de las elecciones, con la foto de la UIA de fondo?
¿Y el comerciante?
La provincia no vive solo de fábricas. El que sostiene el empleo privado en cada barrio es el que tiene el almacén, la ferretería, el taller, la distribuidora, el pequeño emprendimiento que contrata a dos o tres catamarqueños. Ese sigue pagando Ingresos Brutos todos los meses, sigue pagando tasas, sigue compitiendo contra la informalidad. Para él no hubo anuncio. No hubo foto. No hubo nada.
Si el gobierno realmente creyera que este impuesto frena el crecimiento, no tendría por qué limitarse a un sector. Podría presentar un cronograma de reducción para todos, aunque sea gradual, aunque lleve años. No lo hace.
Un Estado que no para de crecer
Mientras tanto, el Estado provincial sigue engordando. El Presupuesto 2025 previó casi 57.000 empleados entre los tres poderes, frente a unos 36.000 trabajadores registrados en todo el sector privado. Por cada diez catamarqueños que trabajan en blanco para un privado hay quince en la administración pública. Y eso sin contar municipios ni organismos nacionales.
No se trata de culpar al empleado público. Se trata de un modelo que lo necesita así, con sueldos bajos, atado a un cargo y dependiendo del gobierno de turno para llegar a fin de mes. Un Estado que emplea mucho y paga poco no es un Estado presente. Es un Estado que administra la necesidad.
Y hay una pregunta que nadie del oficialismo contesta. Ingresos Brutos es el principal tributo provincial, en julio explicó cerca del 88% de lo recaudado. Si se resigna una parte y la planta estatal no se toca, ¿de dónde sale la plata?
El plan que nunca llega
Un plan de verdad dice qué impuestos se bajan y cuándo, qué gasto se recorta, qué obras se priorizan, cómo se cubre lo que se deja de recaudar y qué metas se fijan para medir si funcionó. No es tan difícil. Lo hacen gobiernos de todos los colores. Acá, en cambio, hay anuncios sueltos que se dicen frente a una cámara y después nadie sabe si se aprobaron, si se reglamentaron o si se cumplieron.
Quince años de gestión deberían dejar algo más que una lista de promesas. ¿Cuál es el plan de desarrollo de Catamarca? ¿Qué queda además de la minería, que avanza por su propia cuenta?
La respuesta incómoda es que no hay plan, o que no saben armarlo. El gobierno de Corpacci, Jalil y Saadi tuvo tiempo, recursos y mayorías para cambiar la provincia, y eligió agrandar el Estado y repartir anuncios. Un gobierno que después de quince años necesita una foto con la UIA para mostrar que hace algo no está gobernando. Está haciendo campaña.



El catamarqueño Nahuel Gallo inició una huelga de hambre para exigir asistencia consular


¿Puede Axel Kicillof ser presidente? La advertencia que todos deberían escuchar



Rusia, medios y desinformación contra el gobierno de Javier Milei


LA MISA: EL PROGRAMA QUE ESTÁ CAMBIANDO LA CABEZA DE LOS ARGENTINOS
